
En la primera semana de diciembre hemos desarrollado un nuevo curso de iniciación a la espeleología, en esta ocasión para nuestro alumno Darío, que ya previamente había cursado el de iniciación al descenso de cañones. Lo cierto es que las fechas invitan a la actividad de espeleo, ya que bajo tierra la corta duración de los días y el frío del exterior no suponen mayor problema.
Como en todos nuestros cursos se combinaron los contenidos de tipo teórico con los contenidos prácticos. Durante las mañanas de los tres primeros días del curso se fueron desgranando en el aula las partes acerca de materiales personales y colectivos, medio natural subterráneo, cartografía y topografía, prevención de riesgos... Por su parte las tardes las dedicamos a la parte práctica. El primer día visitamos la Cueva la Güelga viendo las técnicas de progresión horizontal y todo lo concerniente al medio natural subterráneo. Las tardes del segundo y tercer día se dedicaron a prácticas de vertical y autosocorro en un rocódromo.
Y ya con este bagaje previo, los dos últimas días del curso realizamos dos actividades de carácter vertical de jornada completa, el Pozu’l Fresnu y la Cueva Pruneda, practicando las técnicas básicas de progresión y asímismo las maniobras básicas de autosocorro en cuerda, pudiendo comprobar que nuestro amigo y alumno Darío se las apaña perfectamente en fraccionamientos, desviadores, pasamanos, y progresa con soltura tanto para abajo como para arriba por la cuerda.
¡Enhorabuena, Darío! ¡Nos vemos por las cuevas!




