
El pasado martes 26 de agosto impartíamos este monográfico a nuestros alumnos Pachi y Angel, los cuales tenían muchas ganas de adquirir unos conocimientos básicos y ordenados de técnicas de progresión barranquista. Y puesto que ya habían descendido alguno de los barrancos que utilizamos normalmente para impartir este cursillo, pues esta vez tocó barranco de jornada completa, siendo el Váu Azones el descenso elegido finalmente, y con acierto ya que hizo un día espléndido y soleado y el cañón está orientado al mediodía, por lo que no se hizo necesario poner la chaqueta del neopreno (guardada en la saca, eso sí).

Foto 1. En la cabecera del barranco.

Foto 2. Refrescándonos en la primera marmita del Váu Azones.
Como en todos nuestros monográficos las clases teóricas y prácticas se entremezclan, impartiendo in situ también los contenidos teóricos del curso; en este caso aprovechamos para ello la zona abierta del barranco, que descendimos a lo largo de la mañana.

Foto 3. Practicando la llave de bloqueo del descensor.

Foto 4. Clase de nudos junto al hermoso manantial que precede a la zona encajada del barranco.
Después, tras descansar a mitad de descenso para comer algo, tocaba realizar la segunda parte del cañón, más estrecha y encajada, y también más hermosa, con numerosas tobas y marmitas. Aquí el cursillo ya se convirtió en totalmente práctico, incluyendo no sólo maniobras de progresión por cuerda, sino también la técnica correcta de salto.

Foto 5. Pachi asegurando la maniobra de rápel de Angel.
Tras ocho horas de actividad llegábamos de nuevo al coche, cansados y satisfechos.
Un cordial saludo para Angel y Pachi. ¡Y muchas gracias por las fotos!