
A finales de la semana pasada, tuvimos el placer de realizar el monográfico de Técnicas de autosocorro y fortuna en cavidad para un antiguo alumno, el cuál ya habia realizado el curso de Iniciación a la Espeleo y ahora quería ampliar conocimientos sobre autosocorro.
El primer día quedamos temprano para dirijirnos a una pared natural donde estuvimos todo el día practicando las diferentes maniobras de evacuación a un compañero bloqueado en cuerda.
Empezamos suavemente con polifrenos y polipastos, necesarios para entender varias maniobras de autosocorro en ascenso. Después nos pasamos a la cuerda, pero todavia en horizontal, donde estuvimos realizando prácticas de evacuación en tirolinas.

Y una vez entrados en calor, realizamos a modo de repaso las maniobras ya vistas en el curso de iniciación para a continuación, superar dificultades en el descenso. Una vez vistos todos los métodos de evacuación hacia abajo con superación de dificultades, nos metimos de lleno en las maniobras de evacuación hacia arriba, empezando por el Péndulo Español.
Vistas y practicadas varias veces cada maniobra, sólo nos quedaba ver el paso de dificultades en ascenso en función de cada maniobra.
Después de más de siete horas prácticando, subiendo y bajado al compañero en apuros, dimos por finalizada la primera jornada puesto que todavía nos quedaba la práctica en cavidad al día siguiente.

La segunda jornada se desarrollo en el Fresnu, una torca que por su carácter vertical y por la disposición y morfología de sus pozos, nos brindaba un largo día para poner en práctica las maniobras vistas el día anterior.
Empezamos por alguna maniobra de evacuación hacia arriba, por ahora sin superación de dificultades. Después hubo tiempo para realizar maniobras accediendo desde arriba, desde abajo y realizando evacuaciones tanto hacia arriba como hacia abajo, siempre en función de cuál se adecuaba más a la situación simulada.
Aprovechamos algún descanso para prácticar sistemas de fortuna, enfocado a la sustitución del material personal de progresión (arneses, bloqueadores, descensor, etc) utilizando materiales presentes durante una incursión exploratoria.
Al finalizar el día, habiamos descendido unos 140 metros, los cuales, además de dejarnos un pequeño recuerdo en las caderas, nos permito una práctica muy intensa y satisfactoria.
Un fuerte abrazo, mis felicitaciones por tus logros y hasta muy pronto.